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LESIÓN MUSCULAR EN ISQUIOTIBIALES

Hoy vengo a hablaros sobre una lesión bastante común en los miembros inferiores: la lesión muscular en los isquiotibiales.


Esta lesión es la que impidió a Usain Bolt acabar la carrera de relevos en los JJOO de Londres y en el mundo del fútbol fue denominada “la epidemia silenciosa de los futbolistas”.



Los músculos isquiotibiales son un grupo muscular situado en la zona posterior del muslo y compuesto principalmente por tres músculos: semimembranoso, semitendinoso y bíceps femoral. La función que realiza esta musculatura es la flexión de la rodilla, la extensión de la cadera, contribuyen a la rotación interna y externa de la rodilla, además influyen en la posición de la columna lumbar por su inserción en los isquiones de la pelvis.




Los músculos isquiotibiales son el grupo muscular más afectado en el mundo del deporte profesional, ya bien sea por una rotura aguda o degenerativa. Esto se debe a que estos músculos suelen estar acortado en las personas que realizan actividades deportivas y tienen más probabilidades de sufrir una lesión.

El mecanismo lesional se suele producir por movimientos rápidos y explosivos combinados con flexión de cadera y extensión de rodilla.




Normalmente las personas que sufren una lesión de isquiotibiales suelen presentar un dolor agudo y punzante sobre la zona muscular dañada, disminución del rango de movimiento en la cadera y la rodilla, son incapaces de soportar el peso en el lado afectado, además de la alteración de la marcha. Cuando se produce una rotura de fibras se puede escuchar un “pop” en el momento de la lesión y posteriormente aparecerá inflamación y un hematoma a lo largo de la pierna. Sin embargo las lesiones de isquiotibiales no son exclusivas en los deportistas de élite, también se están dando en personas con una edad avanzada.


Esta patología tiene factores de riesgos, algunos no se pueden modificar como la edad y antecedentes de lesiones de isquiotibiales. Hay otros factores que si son modificables como:

- Debilidad y la fatiga muscular de los isquiotibiales.

- Desequilibrios entre la fuerza excéntrica de los músculos isquiotibiales y la concéntrica del músculo cuádriceps.

- Disminución de la flexibilidad del cuádriceps y de los flexores de la cadera.

- Déficit de la fuerza y coordinación de la musculatura del tronco y pelvis.


Para diagnosticar esta patología se suele utilizar la resonancia magnética y el ecógrafo, además de los test funcionales. La resonancia magnética es la modalidad preferida, ya que permite localizar con precisión el lugar de la lesión, además de lesiones asociadas. El ecógrafo es el método más rápido y más accesible para los fisioterapeutas, ya que podemos observar la rotura e ir viendo la evolución en cada sesión.


Las lesiones musculares se suelen clasificar en varios grados según la gravedad del desgarro:


· Grado 1: Pequeño desgarro del músculo.

· Grado 2: Desgarro moderado del músculo.

· Grado 3: Gran desgarro del músculo.

· Grado 4: Rotura completa

- Tipo A: Miofascial

- Tipo B: Músculo-tendinoso

- Tipo C: Intratendinoso


El tratamiento fisioterápico siempre será adaptado y progresivo basado en la tolerancia y evolución del paciente teniendo como objetivos minimizar el dolor y el edema, prevenir de la formación excesiva de un tejido cicatricial, aumentar la intensidad, velocidad y amplitudes de los ejercicios de recuperación neuromuscular para restablecer las funciones normales y el reentrenamiento de la marcha y actividades de la vida diaria.


Para ello nos iremos adaptando a las diferentes fases de recuperación:


- En la primera fase nuestro trabajo será bajar la inflamación y ayudar a disminuir el hematoma en caso que lo haya, mediante técnicas antiinflamatorias, de drenaje, vendajes compresivos y aplicación de frio.

- En la segunda fase empezaremos a trabajar sobre el tejido cicatricial con diatermia y ejercicios que nos ayuden a formar un tejido que sea lo más funcional posible y estiramientos siempre controlados por el profesional sanitario.

- En la tercera fase se trabajará la potenciación y fortalecimiento de la zona para poder volver a la actividad con ayuda y colaboración del readaptador deportivo.


¡Una vez recuperado solo queda volver a disfrutar del deporte y todo lo que te gusta hacer!


Ana Mostazo Guerra - Fisioterapeuta (Col. 1411) No dejen de seguirme en Twitter, Instagram o Facebook y de seguir toda la actualidad en @nachosconfitness.


Bibliografía consultada:

  1. Chang JS, Kayani B, Plastow R, Singh S, Magan A, Haddad FS. Management of hamstring injuries: current concepts review. Bone Joint J. 2020 Oct;102-B(10):1281-1288.

  2. Arner JW, McClincy MP, Bradley JP. Hamstring Injuries in Athletes: Evidence-based Treatment. J Am Acad Orthop Surg. 2019 Dec 1;27(23):868-877.

  3. Erickson LN, Sherry MA. Rehabilitation and return to sport after hamstring strain injury. J Sport Health Sci. 2017 Sep;6(3):262-270.

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